Exposición Dulzuras indómitas. Refugios y estrategias para potenciar la alegría

02 Febreiro, 2026

Ayudas Injuve para la Creación Joven 2024–2025. Artes Visuales.

Del 19 de febrero al 10 de abril · Sala Amadís.

Comisaria: Nerea Ubieto.

Dulzuras indómitas. Refugios y estrategias para potenciar la alegría propone pensar la dulzura como una fuerza estética y afectiva capaz de transformar la percepción, elevar el ánimo y abrir espacios de posibilidad en un contexto marcado por la aceleración, el dolor, el desgaste y la incertidumbre cotidiana. Frente a una cultura que tiende a procesar y uniformar la experiencia, la exposición reivindica formas de sensibilidad que conservan intensidad, memoria, mezcla y presencia.

Las estrategias formales que atraviesan la muestra son deliberadamente «azucaradas»: coloristas, vibrantes, floridas, con una atracción por lo brillante, lo ornamental, lo mullido y lo idealizado. Estas superficies dulces funcionan como contrapeso a relatos complejos vinculados al racismo, la migración, la ansiedad o el agotamiento contemporáneo. Amuletos kitsch, códigos visuales pop, textiles suaves, naturalezas exuberantes y acumulaciones de objetos cotidianos activan una sensibilidad que entiende lo dulce como una forma de cuidado, una energía que permite recomponer y sostener.

La exposición reúne las prácticas de Rioko Fotabon, Mariem Iman y Marta Adalid, tres artistas que trabajan desde lenguajes y genealogías distintas, pero comparten una apuesta común por la alegría como práctica consciente. En sus obras, la dulzura se despliega como un recurso transformador, manteniendo siempre una relación activa con la complejidad del presente. En el trabajo de Rioko Fotabon, la dulzura se vincula a la Black Joy y a la justicia afectiva, generando imaginarios donde las comunidades africanas y afrodescendientes se representan desde el descanso, el cuidado y la potencia colectiva. Mariem Iman construye universos de hechicería amorosa contemporánea donde archivo histórico, cultura pop y objetos íntimos se mezclan sin jerarquías, convirtiendo lo privado en refugio visible. Marta Adalid, desde la pintura y el vínculo con la naturaleza, propone espacios de atención y pausa donde el cuerpo recupera ritmos más amplios y una experiencia sensible de lo común.

Dulzuras indómitas invita a dejarse afectar por estas formas de suavidad intensa y a reconocer en la dulzura una estrategia para cuidar la vida compartida, activar la imaginación y proyectar futuros más habitables.

Lugar: Sala Amadís (c/ José Ortega y Gasset, 71. Madrid).

Horario: de lunes a jueves de 11.30 a 18.00. Viernes de 11:30 a 14:30 horas. Sábados, domingos y festivos cerrado.

Gráfica: Olallart