A comienzos del siglo XX, una serie de descubrimientos inesperados alteró radicalmente los fundamentos de la ciencia moderna. Allí donde durante siglos habían reinado la certeza y el determinismo, surgió una nueva forma de entender la realidad que cuestionó conceptos básicos como el espacio, el tiempo o la causalidad. Más de cien años después, esa revolución intelectual no solo sigue vigente, sino que impulsa buena parte de las tecnologías que sostienen el mundo contemporáneo.
C/ Fuencarral 3, Madrid
A través de más de 120 obras —entre piezas científicas históricas, instalaciones inmersivas, audiovisuales e interactivos—, el visitante puede explorar conceptos como la superposición, el entrelazamiento o el principio de incertidumbre desde múltiples lenguajes.